Delegación y método
Evidencia alta
Tengo mil cosas que podría automatizar. ¿Por cuál empiezo?
Por una tarea que se repite, te roba una tarde y sabes hacer bien. No por la que más te irrita ni por la que más impresiona.
Respuesta desarrollada · en primera persona
Yo empiezo siempre con la misma pregunta, con mis alumnos y con mi propio equipo: dame tres tareas que ahora mismo te están robando una tarde. Me obliga a hablar de trabajo real y repetido, no de posibilidades. Y si no tienes tareas que te roben una tarde, es que no tienes suficiente trabajo.
Detrás hay un criterio de selección: no elijo por irritación, elijo por coste. Tres números —cuánto tardo cada vez, cuántas veces por semana y cuántas horas me cuesta montarlo— me dan una sola cifra: las semanas que tarda en pagarse solo. Va primero lo que se paga antes. Con una condición: que sea un proceso con principio y fin, no un pedazo suelto, porque si automatizas un eslabón y sigues pegando el resto a mano, el pegamento se come el ahorro.
Descarto dos cosas. Delegar lo que hago mal, porque solo consigo que me salga regular más rápido y más veces. Y poner criterio donde bastaba una plantilla: si la tarea siempre sale igual, no necesita un agente.
Lo que yo haría: lista tus tres tareas, haz la división con cada una y empieza por la que se amortiza antes.
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